que ver en bolonia

Bolonia

Bolonia no es una de las grandes metas del turismo en Italia pero, afortunadamente, eso está cambiando, también gracias a su Universidad que permite que estudiantes de toda Europa la descubran y le cuenten el secreto de la ciudad de los soportales y de las torres a sus familias y amigos. La capital de Emilia Romagna es el sitio ideal para hacer turismo: te contamos qué hacer y qué ver Bolonia.

Qué ver en Bolonia

La ciudad de Bolonia, a menudo se conoce como “la Dotta, la Rossa e la Grassa”la Docta porque aquí se encuentra una de las más antiguas y conocidas universidades de Italia, que con sus varias facultades acoge cada año miles de estudiantes italianos y extranjeros; la Roja por el color principal de los techos de la ciudad, que conservan el antiguo color rojo, típico de la Edad Medieval, y la Grassa por la maravillosa comida típica de la ciudad y de la región, que es conocida en todo el mundo. En otras palabras, la ciudad de Bolonia es un perfecto ejemplo de convivencia entre el pasado y sus tradiciones, como las arquitectónicas y gastronomía italiana, y la modernidad.

Plaza Mayor

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Para muchos es uno de los lugares más bellos de Bolonia.  La Piazza Maggiore está situada en el centro de la ciudad y, al igual que ocurre en otras ciudades europeas, al conocerla podrás descubrir cómo es el ritmo y el ambiente que se respira en toda la ciudad. Fue construida en el siglo XIII y conserva el encanto de la arquitectura de aquella época. Asimismo, alberga en su extrarradio interesantes edificios que debes visitar como el Palacio de Podestá, el Palacio de Comunale y la Iglesia de San Petronio. Esta plaza es un buen punto de partida para comenzar a conocer Bolonia.

Desde Plaza Mayor de Bolonia salen todas las principales calles de la ciudad, ideales para dar un paseo o hacer shopping. La Plaza Mayor se conoce también por la interesante Fuente de Neptuno, del artista Giambologna.

Archiginnasio

Archiginnasio

Además de ser uno de los palacios más impresionantes de la ciudad, el Archiginnasio fue en tiempos la principal sede de la Universidad de Bolonia, la más antigua de Europa. Nos da la bienvenida un pórtico que nos conduce a un precioso claustro, donde veremos restos de la antigua iglesia de Santa Maria dei Bulgari. En nuestra visita podremos ir descubriendo la colección heráldica de siete mil escudos de armas e inscripciones talladas en piedra que adornan los muros del Archigginasio, como prueba del paso de los alumnos por la institución.

En la parte superior del edificio encontraremos las salas de estudio de los legisti (estudiantes de derecho) y los artisti (alumnos de otras materias). En ese mismo nivel superior podemos encontrar la principal atracción del edificio: el Teatro Anatómico, una sala en forma de anfiteatro donde aún puede verse la mesa de mármol donde los estudiantes de medicina diseccionaban los cuerpos para el estudio de su anatomía.

Y por supuesto, estudiantes universitarios, incluidos los de Erasmus, es igual a fiesta. Sí, las noches aquí son muy animadas y el día grande es el jueves, antes de que muchos se vuelvan a las casas de sus padres para el fin de semana.

Plaza San Stefano

Plaza San Stefano

La Basílica de Santo Stefano es una de las más curiosas que hemos visto, ya que incluye siete iglesias. De ella, y del diablo que podéis encontrar en la plaza en la que se alza la iglesia, la piazza Santo Stefano. Esta plaza es uno de los lugares con más encanto de Bolonia. Hay que sentarse bajo sus soportales y esperar a que caiga la noche y se enciendan sus luces: es un sitio genial para hacer fotografías de la hora azul.

Se trata de un complejo de siete iglesias (de hecho se la conoce como le sette chiese), construidas en épocas diferentes y amalgamadas, que fue ideado por San Petronio, obispo de Bolonia. Dante Alighieri era un asiduo a este lugar, donde encontraba la paz necesaria para reflexionar. Cuando cae la noche, los más jóvenes toman la plaza para conversar y beber bajo la atenta mirada de los Carabinieri.

Basílica San Petronio

La Basílica de San Petronio es la iglesia más antigua y grande de Bolonia, además de ser una de las iglesias más grandes del mundo. Se encuentra en la Plaza Mayor, junto al Palacio de los Notarios, y durante largo tiempo fue utilizada para varias finalidades, como lugar de eventos, tribunal, lugar público de encuentro para los ciudadanos. En su interior se conservan preciosas obras de artistas famosos como el Parmigianino, Giulio Romano y Masaccio.

ue construida en el año 1390 y dedicada a San Petronio, que es el patrón de Bolonia. Cada año miles de fieles se acercan a Bolonia para visitar esta Basílica, famosa por haber sido el lugar escogido por Carlos V para ser coronado Emperador, en el año 1530.

Dentro de la Basílica de San Petronio puedes visitar impresionantes obras de arte, tales como el Matrimonio Místico de Santa Caterina (una de las imágenes más prestigiosas de Filippino Lippi) y los frescos de Giovanni de Módena, que adornan todo el establecimiento.

Palacio Comunale

Palacio Comunale

El Palacio Comunal de Bolonia fue construido durante la Edad Media, y en la actualidad, este edificio es la sede del municipio, lo que sería el ayuntamiento de Bolonia. Sin embargo, a lo largo de la historia ha tenido diversos usos. Su larga andadura podemos comprobarla cuando apenas llegamos puesto que cada una de sus estancias guardan secretos fabulosos que te fascinarán.

El palacio es un conjunto de varios edificios, construidos en épocas distintas; es como una pequeña ciudad, una fortaleza con pocas entradas, gruesas murallas y torres en los lados. Así, en 1336 pasó a ser propiedad del Estado y sede del gobierno de Bolonia.
Con el tiempo el edificio recibió importantes reformas, entre las que podríamos destacar la construcción del reloj que adorna la impresionante torre del palacio y que llama la atención desde diversos puntos de la ciudad.

Palacio Podestá

El Palacio Podestá fue construido en el año 1200 para que fuera la sede del Gobierno de la Ciudad. Más tarde, cuando la sede del ayuntamiento se trasladó al Palacio Comunal, este edificio histórico se convirtió en teatro. Actualmente puede visitarse como si fuese un museo y representa una de las visitas turísticas más importantes del centro de Bolonia. Se encuentra en la Plaza Mayor, justo frente a la Basílica de San Petronio.
Con el tiempo la estructura del palacio ha ido cambiando muchísimo. Tal es así, que al día de hoy podemos apreciar un edificio que combina los estilos romano y renacentista de una forma curiosa y única. Cabe hacer mención de la decoración exterior con numerosos azulejos cuya peculiaridad es que llevan grabados de flores y son todos diferentes entre sí.
Se caracteriza por una elevada torre (Torre del Arengo) y por el “Voltone del Podestà”, un amplio pórtico decorado con las estatuas de los santos protectores de la ciudad: San Petronio, San Procolo, San Domenico y San Francisco. Alberga también una impresionante campana.
Se dice que en una de sus galerías, cuando caminas puedes oír susurros de forma tan vívida que se te pone la carne de gallina. La leyenda cuenta que son las almas de las personas que estuvieron detenidas contra su voluntad durante la Edad Media y que aún no descansan en paz.

Torres de los Asinelli y Garisenda

Las Torres de los Asinelli y Garisenda son unos  de los símbolos más conocidos de Bolonia (Bologna). En el pasado la ciudad tenía varias torres con funciones de defensa, señalación o de prestigio social; hoy en día sólo quedan unas veinte torres, de las cuales las más famosas son seguramente estas dos.

Torres de los Asinelli y Garisenda
Durante los siglos XII y XIII se construyeron en muchas ciudades de Italia impresionantes torres que servían para salvaguardar las urbanizaciones de las invasiones enemigas. Se cree que en Bolonia llegaron a existir entre ciento cincuenta y doscientas de estas edificaciones.
A lo largo de la historia las torres recibieron diversos usos. Espacios para almacenar grano, cárceles y comercios fueron algunos de los servicios que prestaron estas torres a la comunidad de Bolonia. Al día de hoy sólo se mantienen en pie dos de aquellas torres, después que en 1917 se demolieran la Artenisi y la Ricardonna, para realizar un proyecto urbanístico en la zona.
Las dos torres que hoy se conservan reciben los nombres de Garisenda y Asinelli. La primera no se encuentra en muy buenas condiciones y debido al riesgo que supone no puede visitarse por dentro. La Asinelli nos ofrece un disfrute mayor porque se puede subir hasta su cúspide para observar la ciudad desde una maravillosa perspectiva.
Al día de hoy la Torre Garisenda no supera los 48 metros. Aunque en sus orígenes tenía 60 metros de alto en el siglo XIV tuvo que ser demolida una parte de ella porque a causa de su peso, el suelo estaba abriéndose y se corría el riesgo de que tuviera lugar un desmoronamiento. De las dos, muchos la prefieren, y es posible que en su prestigio haya tenido algo que ver que el gran poeta Dante Alighieri le dedicase una mención especial en su Divina Comedia.
Las torres construidas en Bolonia recibieron los nombres de las familias que pusieron el dinero y generalmente también el terreno para que fueran construidas; sin embargo, en el caso de Garisenda y Asinelli no existen datos que permitan comprobar la existencia de tales familias, por lo que se desconoce realmente a qué se deben tales nombres.

Horario

Durante el verano de 9:00 a 18:00.
Durante el invierno de 9:00 a 18:00.

Precio

Entrada normal 5€, con descuento 3€.

Pórticos de Bolonia

Los pórticos de Bologna son seguramente uno de los elementos arquitectónicos más característicos y más conocidos. Se extienden a lo largo de la ciudad, principalmente en el centro, por unos 40 kilómetros. Podemos decir que son el núcleo de la ciudad; se construyeron para disfrutar a lo máximo todos los espacios en cualquier condición, llegaban a ser refugio tanto contra la lluvia como contra el sol. Son la parte más romántica de Bolonia, y sin duda su característica más particular.

Las murallas de Bolonia

Al igual que gran parte de las ciudades europeas, Bolonia contaba antiguamente con unas firmes murallas que rodeaban la ciudad para protegerla de las invasiones enemigas. Las mismas fueron levantadas durante el apogeo del Imperio Romano, período que fue desde el siglo III hasta el VII. Cuando visites Bolonia no dejes de acercarte a los pequeños yacimientos arquitectónicos que aún se conservan de esta época, porque son realmente una pasada.
En Bolonia todavía se preserva un buen trecho de muralla construido con círculo de selenita, un mineral fuerte con el que se solían levantar este tipo de edificaciones en los primeros siglos de nuestra era. Antiguamente las murallas formaban distintos círculos, cada uno construido para ampliar la zona protegida, a medida que aumentaba el territorio ocupado por la ciudad.
Se podían ver hasta el siglo XX, cuando se derrumbaron algunos trechos de estas murallas para construir las actuales grandes carreteras de circunvalación. Hoy en día se pueden ver unas partes de las murallas en el centro histórico, que por eso los habitantes a menudo llaman “Bologna dentro de las murallas”. Debes acercarte al barrio viejo, donde todavía se conserva la que se conoce como «La circunferencia», que antiguamente formaba parte del fuerte desde el que se controlaban los accesos a la ciudad y en cuyo perímetro había un pequeño torreón, un foso y un puente levadizo.
También te recomendamos que visites las puertas de acceso a la ciudad. Antiguamente había unas doce, de las que se conservan diez. Puedes encontrarlas distribuidas a lo largo de la ciudad. La más importante es Porta Mascarella, que todavía conserva los materiales y el carácter que tuvo en su construcción, durante el siglo XIV. Las otras son las puertas de Castiglione, Santo Stefano, Mayor, San Vitale, San Donato, Mascarella, Galliera, Lame, San Felice y Zaragoza.
Si eres un apasionado de la historia no deberías perderte esta visita arqueológica a la antigua Bolonia para descubrir secretos y rincones fascinantes. Además, no debes dejar de hacer el ascenso a las Torres de Bolonia, ya que desde las cumbres podrás tener unas fabulosas vistas de las murallas de Bolonia.

Mapa turístico de Bolonia

Hoteles en Bolonia

Bolonia es una ciudad grande pero no en exceso. Así que no tendrás inconveniente en conocerla de punta a punta si te alejas en la periferia. Además, como tiene una amplia red de transporte, recorrer todos los barrios en poco tiempo es sencillísimo. A continuación te contamos cuáles son las mejores zonas donde dormir.
Sin lugar a dudas, la mejor zona dónde alojarse en Bolonia es el casco histórico; si bien allí los alquileres son elevados, tienes todo muy cerca y puedes vivir a pleno el ritmo de la ciudad. Otra zona interesante es la de Ciudad Universitaria, donde los alquileres, dependiendo de la época pueden ser accesibles, en comparación con otras zonas.


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Aeropuerto de Bolonia

El aeropuerto de Bolonia se encuentra al noroeste de la ciudad. Para ir aeropuerto, debes tomar la Autostrada Adriatica A14, está es una carretera que se encuentra cerca. El centro de Bolonia no está muy lejos, en coche tardarás 20 minutos en recorrer los 10 kilómetros de distancia.

El autobús transporta a los pasajeros desde el aeropuerto de Bolonia hacia la estación central y viceversa, esta es la estación principal de tren en el norte de Italia. Los billetes cuestan € 6,00 por persona y se pueden comprar online y en las máquinas ubicadas en el aeropuerto y en la estación de tren. Al subirte al Aerobus debes validar tu billete. Sale cada 11 minutos desde y hacia el aeropuerto, la duración del recorrido es de 20 a 25 minutos. El último autobús desde Bolonia Airport sale a las 00.15 horas y el primer autobús desde la ciudad sale a las 05.00 horas.

Si quieres ir en taxi hasta la ciudad debes pagar entre unos € 15 a € 20, ten en cuenta que por cada pieza de equipaje debes pagar € 0,50 de más.

El tiempo en Bolonia

Si eres una persona que detesta la humedad, quizá este no sea el destino adecuado para ti. Bolonia se caracteriza por ser una ciudad muy húmeda; lo que en otoño e invierno se ve reflejado en bancos de niebla que afectan la visibilidad, y en verano en que el calor pese más. Si ya conoces el norte de Italia, entonces sabes bien de qué estamos hablando.
Mientras el otoño y el invierno son fríos y suelen presentarse días de lluvia y nieve, la primavera y el verano se caracterizan por sensaciones térmicas algo sofocantes que se traduce en numerosas olas de calor a lo largo de estas dos estaciones.
No obstante, como todo clima continental, el clima de Bolonia tiene sus aspectos positivos. A continuación te explicaremos como es el clima de Bolonia en cada una de las estaciones. También encontrarás una tabla con temperaturas máximas y medias en cada mes del año, de esta forma, te será más fácil decidir el tipo de ropa que llevar durante tu viaje.

Otras ciudades cerca de Bolonia

Existen miles de excursiones para hacer en Bolonia, y aquí te contamos cuáles son las más interesantes de ellas. Te propondremos algunas ideas de lugares cercanos, para que puedes diseñar tu proia ruta por Italia. A continuación, te contamos qué lugares puedes conocer cerca de Bolonia. Hemos escogido sitios encantadores a los que puedas acceder con cierta facilidad y que, de alguna forma, completen tu experiencia turística en este fascinante país.

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